Yoga en el mar

Momentos boatInn: Meditar en el océano

Tomarse un tiempo para parar el tiempo. Y tomar aliento ante el estrés del día a día.

Es algo a lo que reconocemos cada vez más merecida importancia.

El yoga y la meditación son prácticas muy extendidas para paliar el acelerado modo de vida que llevamos. Y junto con ellas, se presentan nuevas formas de llevarlas a cabo.   

¿Has pensado alguna vez en meditar a bordo de un barco?

Sólo imagina. El murmullo del agua. El aire puro, y el azul infinito en el horizonte, la inmensidad de cielo y mar. La tranquilidad. Tiene que ser algo especial.

Numerosos estudios demuestran que contemplar el océano tiene efectos relajantes sobre el cuerpo y la mente. Por lo tanto todo apunta a que puede ser una experiencia muy interesante.

Yoga, océano y brisa, medicina para el alma

Hoy en boatInn entrevistamos a Nico de Art Nautic, para que nos cuente un poco más al respecto.

1. ¿Cuál es tu motivación, cómo surgió la idea de meditar a bordo de un barco?  

La meditación es una práctica milenaria donde no se necesita ubicar un espacio, tener un templo donde adentrarse para buscar la evasión. Lameditación es, en sí, sensibilizar tu estado consciente, no hay mejor templo que el cuerpo de uno mismo. Focalizar la mente en una esencia, intracorpórea (por ejemplo el latido del corazón) o extracorpórea ( el batir de las olas contra el casco) e intentar reducir el flujo de aire en la inhalación y exhalación, así se consigue reducir la frecuencia cerebral y, a su vez el cóctel químico que genera nuestro sistema endocrino. De esta manera reducimos nuestro envejecimiento molecular.

Me gustaría dejar clara esta manera de ver la meditación ya que es una práctica que se puede realizar en cualquier lugar o circunstancia y que, en mi caso, quise entender todos los beneficios fisico-químicos que produce sobre el cuerpo. Para meditar siempre se buscan ambientes donde no exista mucha contaminación del entorno para no generar distracciones. Aunque en mi caso, una vez estuve meditando en posición de «padmasana» 8 horas en el aeropuerto de Lima.

Aunque es verdad que la sensación generada en el entorno del mar es indescriptible, el sensibilizarte con el viento aparente, con el sonido del agua batiendo sobre el casco durante la navegación, el sonido de la bandera ondeando… Son sensaciones que hacen que la meditación pueda llegar a ser más intensa ya que se genera una reducción de la hormona de la adrenalina en el torrente sanguíneo.

2. ¿Y tu historia? ¿Qué te llevó hacia la navegación y qué estudiaste para ello? ¿Y la meditación?

Provengo de una familia de navegantes. Mi padre, al que admiro con gran pasión, ha cruzado 28 veces el atlántico (20 en solitario) y ha dado una vuelta al mundo. Llevo toda mi vida rodeado de barcos y conozco muy bien este mundo, lo he disfrutado desde muy pequeño, de hecho, podría decir, que nunca he conocido otra cosa que no fuera esto.

Por eso decidí hacer de mi hobby, mi profesión. Estudiar la carrera vinculada con esta práctica y hacerme Capitán de la Marina Mercante, buscar culminar un proyecto que comencé desde muy pequeño, sacándome el Patrón de Recreo con 16 años y un mes, de aquella fui la persona más joven en sacármelo de España, supongo que todo esto cambia muy rápido.

Durante esta singladura que porto como vida, descubrí la meditación en un momento muy importante de cambio personal. Donde llevaba una vida muy acelerada con la intensidad que puede suponer la gestión de un puerto deportivo: dormía mal, no conseguía lidiar con la ansiedad que me producían los pequeños problemas del día a día y no sabía como buscar la pausa para tomar la mejor decisión dentro del flujo de estímulos diarios que me bombardeaban.

Meditación en un barco

3. ¿Crees que el yoga y la meditación se viven de un modo más intenso y efectivo rodeados de naturaleza? ¿El entorno nos afecta energéticamente? Y en concreto el mar. Hay estudios que demuestran que ya de por si visualizar el mar tiene un efecto calmante.

Si lo creo, realmente somos seres que están formados por células y, a su vez, estas células están formadas por moléculas que se componen de protones, neutrones, electrones y coexisten gracias a los enlaces moleculares o enlaces químicos que, al fin y al cabo, son campos de energía. Dicho esto si, somos energía, esa energía encuentra el equilibrio en estadías donde la energía se encuentre en equilibrio o busque como tal el mismo. El mar siempre está buscando ese equilibrio y la navegación surca esa inercia mientras abre camino entre las olas.

Como te comenté las alteraciones químico-nerviosas del cuerpo se observan a partir de los «inputs» o entradas de información de los diferentes canales de observación que tenemos, los sentidos. Por supuesto que el hecho de mirar el horizonte, una línea finita de visión que marca un equilibrio, nos da tranquilidad, relaja la mente acompañándola de una respiración diafragmática que se manifiesta por necesidad, de manera consciente, buscamos esa relajación al estar inmersos en esa atmósfera de salitre y energía.

Nico de Art Nautic
Nico de Art Nautic

4. ¿Cómo es meditar o hacer yoga en una superficie en movimiento, qué tipo de embarcación hace falta para que sea más efectivo?

Como hablamos, no se necesita ningún espacio determinado para meditar, el cuerpo de uno mismo es suficiente. El cuerpo humano busca la estabilidad desde el sentido del equilibrio, ubicado en el oído. Únicamente nos tenemos que acompasar el movimiento del barco o de la superficie donde vayamos a realizar la actividad.

Los movimientos del barco son el pendular y el cabeceo, esos dos movimientos hay que sentirlos durante la práctica del yoga. Dentro del ásana, a la hora de mantener la sensibilización corporal, sentiremos que muchos más músculos de los que normalmente solemos utilizar en una práctica en tierra firme, aparecen para intervenir activamente en la composición de la misma, alargamientos y activación de cadenas musculares principalmente afectando a la columna vertebral.

Ello genera una concienciación plena de la postura y favorecer una mayor sensibilidad con el ambiente. El lugar ideal para hacerlo, realmente, donde quepa una esterilla y puedas trabajar con los brazos extendidos perpendiculares al cuerpo, barriendo un círculo.

5. En las respiraciones, ¿mejora también la experiencia realizarlas con el aire y la brisa marinas de fondo? De por sí ya se dice que el aire del mar mejora el sistema respiratorio.

La esencia de la respiración se basa en la difusión alveolar o, dicho de otra manera, reducir la inhalación y tenderla a neutro, donde únicamente sean los alveolos los que marquen la necesidad de oxígeno sin que intervenga actividad muscular. En ese momento se consigue reducir la frecuencia cerebral en una orquilla de 0 Hz y 4 Hz, frecuencia meditativa que potencia la sensibilidad con el entorno y tu propio cuerpo, facilitando así la creación de mapas neuronales que garantizan poder acceder a esas sensaciones con más facilidad.

Todas las sensaciones que nos ayuden a llegar a ese estado meditativo son buenas y el mar, su esencia, garantiza esa tranquilidad, esa falta de agentes contaminantes que distorsionan la homeostasis corporal.

6. ¿Qué te parece el proyecto de boatInn, hacer las experiencias náuticas asequibles a la gente?

Me parece acercar al mundo la náutica consciente. Sensibilizar al navegante de las virtudes y beneficios que tiene el mar ofreciendo una vida saludable y próspera. Estáis haciendo un muy buen trabajo.

Muchas gracias Nico por concedernos esta entrevista. Ha sido muy interesante saber más de este concepto.

Futuro usuario de boatInn, te animamos a probar esta y muchas más experiencias únicas. ¡Elige la que más vaya contigo!

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